La aventura de los animales
Materiales: 2 cojines o almohadas, 1 botella plástica y una hoja de papel.
Objetivo: desarrollar coordinación, equilibrio, desplazamiento, orientación espacial y control corporal mediante juegos de imitación.
1. Activación: “Despertamos el cuerpo”
El niño se mueve por un espacio seguro de la casa siguiendo las instrucciones:
Caminar lentamente.
Caminar rápido.
Caminar levantando las rodillas.
Mover los brazos arriba y abajo.
Girar suavemente.
Caminar hacia adelante y hacia atrás.
Saltar con los dos pies.
Quedarse completamente quieto cuando el adulto diga “estatua”.
Finalizar con respiraciones profundas y movimientos suaves de brazos.
2. Juego de los animales
El adulto menciona un animal y el niño debe imitar su forma de desplazarse:
Conejo: saltos con los dos pies.
Cangrejo: caminar lateralmente.
Oso: caminar apoyando manos y pies.
Rana: agacharse y saltar.
Serpiente: desplazarse haciendo movimientos ondulados.
Flamenco: mantenerse sobre un solo pie.
Cada animal durante aproximadamente 30 segundos.
Reto: intentar recordar y realizar los seis animales en el mismo orden.
3. Circuito de aventura
Organizar un pequeño circuito:
Estación 1 – Los obstáculos
Colocar dos cojines separados y pasar caminando entre ellos sin tocarlos.
Estación 2 – El puente
Caminar sobre una línea imaginaria en el piso, colocando un pie delante del otro.
Estación 3 – Los saltos
Colocar una hoja en el piso y saltar hacia adelante y atrás sobre ella.
Estación 4 – La botella
Colocar una botella en el suelo y rodearla caminando o trotando.
Realizar el circuito 3 veces, intentando mejorar el control de los movimientos.
4. Juego “Semáforo”
El adulto da las siguientes instrucciones:
Verde: correr suavemente.
Amarillo: caminar lentamente.
Rojo: quedarse quieto.
Después agregar nuevas órdenes:
Azul: saltar.
Blanco: caminar como un animal.
El objetivo es que el niño escuche, identifique el color y responda con el movimiento correspondiente.
5. Vuelta a la calma
Convertirse en diferentes animales tranquilos:
Estirarse como un gato.
Respirar como un oso dormido.
Elevar los brazos como un árbol.
Inclinarse suavemente hacia cada lado.
Sentarse y tocar las puntas de los pies sin forzar.
Respirar profundamente 3 veces.
Finalizar acostándose o sentándose tranquilamente durante unos segundos.
Actividad final
Preguntar al niño:
¿Cuál animal te gustó más imitar?
¿Cuál fue el movimiento más difícil?
¿Qué ejercicio te gustaría repetir?
Recomendación: realizar la actividad en un espacio despejado, sin objetos que puedan provocar tropiezos, y siempre con supervisión de un adulto.
